Mi hermano y yo nunca nos hemos llevado bien.
Bueno, tal vez cuando éramos muy pequeños, 4,
5, tal vez hasta las 7, pero a partir d ahí solo nos
hemos ido separando.
¿Por qué lo digo? ¡Ah! Aquí viene la razón:
En casa solo hay una tele, así que para ver
cualquier programa, debes convencer a los
otros de que tú programa es la mejor opción,
aunque papá nunca da razones y siempre gana.
Son las 9 de la noche, ya estamos todo en casa,
yo tengo 8 y mi hermano 7, dormimos en el
mismo cuarto y lo odio.
No estoy poniendo atención a lo que pasan en
la tele, estoy sentada junto a mamá, me gusta su
olor, me gusta como me hace piojito, la quiero.
Siempre tengo un vaso de agua cerca, éste es
rosa con figuras flotantes de la bella y la bestia.
Estoy sentada cerca de la mesa en donde esta
mi vaso, alargo la mano para alcanzarlo, le
doy un trago grande, pero no puedo pasar el
agua, tiene algo raro. Un ataque de tos seguido
por arcos que indican que probablemente voy
a vomitar, papá y mamá se asustan, me dan
palmadas en la espalda, traen un basurero.
--Mi hermano en el rincón del cuarto, inmóvil.--
Pasan las ganas de vomitar y la tos se va.
Mi agua esta envenenada.
Él confiesa haberle echado perfume (la mitad del bote),
dice que pensó que haría que mi agua supiera mejor.
Rien. Lo abrazan y tiernamente le piden que no lo
vuelva a hacer, el perfume no se toma.
Con los ojos rojos y el sabor del veneno todavía
en mi boca lo volteo a ver. Sé lo que buscaba y sé
que él también lo sabe. No fue un accidente.
Ya no hay vuelta atrás. A partir de ahí, nos
convertimos en extraños, que son forzados a
vivir juntos, pero ya no a convivir.
Día Gris, Día Feliz
lunes, 29 de abril de 2013
sábado, 23 de marzo de 2013
Berrinche.
Hay quien piensa que los berrinches son
como los encaprichamientos, no tiene
sentido. Pero lo tienen.
El berrinche va mucho más allá del
enojo, es una mezcla entre enojo,
impotencia y ese "no se qué" que le
da a uno en el corazón, una especie
de retorcimiento de venas.
Los bebes y los niños chiquitos hacen
berrinches cuando las cosas no salen
como ellos quieren, yo también, pero
mis berrinches tienen un elemento
más: la gente que falla.
Cuando alguien queda en algo y
no solo queda mal contigo sino que
te hace quedar mal con tus amigos
o conocidos ahí es cuando para mi
es imposible no hacer berrinches.
¿Hago berrinches y qué?
Pero es tu culpa, así que aguantate
o haz las cosas que quedas.
martes, 19 de marzo de 2013
30 / Muerte
Esta historia no es mia.
La tensión crece día a día, cada vez es
más difícil cruzar, los retenes, la policía,
las preguntas, la sospecha.
Cada vez más amigos y conocidos se
escapan a mitad de la noche, algunos
lo logran, otros no corren con tanta suerte
y son regresados y fichados.
Todos nuestros hijos estan allá desde
hace tiempo, sé que nos esperan, pero
es difícil dejar esta casa, dejar lo que
conocemos.
Tenemos que tomar una decisión pronto.
Ya no somos jóvenes, esto no es una
aventura, es cómo vamos a pasar el resto
de nuestras vidas. Son pocos años los
que nos quedan, pero hay tanto en juego.
Los meses pasan cada vez más rápido,
ha llegado julio y no hemos tomado
ninguna decisión. Nuestros hijos nos
insisten en que nos vayamos ahora que
todavía se puede cruzar, han escuchado
rumores de que el gobierno planea cerrar
la frontera.
Para mí todo esto parece un mal sueño,
nada hace sentido.
Son los últimos días de Agosto.
Esta a punto de atardecer.
Estamos él y yo tomando té, su brazo
atraviesa la mesa, busca mi mano, la
toma, lo veo a los ojos.
Lo sé.
Subo a nuestro cuarto, meto en mi bolsa
algunos documentos, la fotografía de nuestra
boda, él hace lo mismo, toma el dinero que
hemos ahorrado.
Cruzamos el umbral de la que ha sido nuestra
casa por tanto años sin voltear atrás.
Nos subimos al tren que cruza la frontera, no
llevamos maletas así que nadie sospecha de
nosotros. Al llegar, llamamos a mi hijo mayor,
le decimos que hemos cruzado, ni hemos terminado
de explicarle donde estamos cuelga, unos momentos
después aparece en su coche verde, nos subimos, no
hay momentos para bienvenidas emotivas.
----Eso es todo por ahora. ----
La tensión crece día a día, cada vez es
más difícil cruzar, los retenes, la policía,
las preguntas, la sospecha.
Cada vez más amigos y conocidos se
escapan a mitad de la noche, algunos
lo logran, otros no corren con tanta suerte
y son regresados y fichados.
Todos nuestros hijos estan allá desde
hace tiempo, sé que nos esperan, pero
es difícil dejar esta casa, dejar lo que
conocemos.
Tenemos que tomar una decisión pronto.
Ya no somos jóvenes, esto no es una
aventura, es cómo vamos a pasar el resto
de nuestras vidas. Son pocos años los
que nos quedan, pero hay tanto en juego.
Los meses pasan cada vez más rápido,
ha llegado julio y no hemos tomado
ninguna decisión. Nuestros hijos nos
insisten en que nos vayamos ahora que
todavía se puede cruzar, han escuchado
rumores de que el gobierno planea cerrar
la frontera.
Para mí todo esto parece un mal sueño,
nada hace sentido.
Son los últimos días de Agosto.
Esta a punto de atardecer.
Estamos él y yo tomando té, su brazo
atraviesa la mesa, busca mi mano, la
toma, lo veo a los ojos.
Lo sé.
Subo a nuestro cuarto, meto en mi bolsa
algunos documentos, la fotografía de nuestra
boda, él hace lo mismo, toma el dinero que
hemos ahorrado.
Cruzamos el umbral de la que ha sido nuestra
casa por tanto años sin voltear atrás.
Nos subimos al tren que cruza la frontera, no
llevamos maletas así que nadie sospecha de
nosotros. Al llegar, llamamos a mi hijo mayor,
le decimos que hemos cruzado, ni hemos terminado
de explicarle donde estamos cuelga, unos momentos
después aparece en su coche verde, nos subimos, no
hay momentos para bienvenidas emotivas.
----Eso es todo por ahora. ----
lunes, 25 de febrero de 2013
Atropellado.
Así es.
Me atropellaron.
Llevo días que parecen años en
casa, en cama, en sillón, en sillas.
Nada de moverme, solo leer y ver
tele, escribir no viene tan fácil.
(¿será culpa del golpe o mia?)
Y entonces solo queda esperar.
¿Esperar qué? Todo.
Pero nada llega y no puedo salir
a buscar. (no quiero)
martes, 22 de enero de 2013
Difícil
Para mi también es difícil.
A veces pienso en ser diferente,
en ser más como ella quiere que
sea.
Pero no puedo, esta fuera de mis
posibilidades. Ella fue quien me
hizo así (sin darse cuenta y sin
quererlo).
Si fuera como ella quiere, nos
perderíamos de muchas cosas,
no sé si lo ha pensado. Tal vez
sacrificaría lo que tenemos para
que yo fuera distinta.
No lo sé.
Para mí también es difícil.
A veces pienso en ser diferente,
en ser más como ella quiere que
sea.
Pero no puedo, esta fuera de mis
posibilidades. Ella fue quien me
hizo así (sin darse cuenta y sin
quererlo).
Si fuera como ella quiere, nos
perderíamos de muchas cosas,
no sé si lo ha pensado. Tal vez
sacrificaría lo que tenemos para
que yo fuera distinta.
No lo sé.
Para mí también es difícil.
viernes, 4 de enero de 2013
Feliz
Quería escribir otras cosas.
Hubo un tiempo en el que pensé y sentí
que en verdad podíamos ser feliz.
Un departamento en una de esas colonias
a las que mis papás me dicen que no vaya
después de las 6, un sillón de segunda mano,
una de esas televisiones gordas, un colchón y
nuestras cosas. Tres perros salchichas, o ... tal
vez solo 2.
Ese cuaderno esta lleno de él, de sus sonrisas,
de sus manos, de esos sueños que no se atreve
a decir pero que yo sé. Él guarda mi mirada y
mis miedos en ese lente, en esos rollos.
Todo fue un sueño, o una pesadilla, depende
a quien de los dos le preguntes.
Lo único que me queda es ese sabor tan distitntivo
que tiene la casi felicidad.
Hubo un tiempo en el que pensé y sentí
que en verdad podíamos ser feliz.
Un departamento en una de esas colonias
a las que mis papás me dicen que no vaya
después de las 6, un sillón de segunda mano,
una de esas televisiones gordas, un colchón y
nuestras cosas. Tres perros salchichas, o ... tal
vez solo 2.
Ese cuaderno esta lleno de él, de sus sonrisas,
de sus manos, de esos sueños que no se atreve
a decir pero que yo sé. Él guarda mi mirada y
mis miedos en ese lente, en esos rollos.
Todo fue un sueño, o una pesadilla, depende
a quien de los dos le preguntes.
Lo único que me queda es ese sabor tan distitntivo
que tiene la casi felicidad.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Donas o melancolía
Decían, en la edad media, que la melancolía
era una enfermedad.
Hoy me siento enferma.
El remedio era tomar agua en la que se tenía
que meter un hierro ardiente.
No lo he intentado,
pero presiento que es charlatanería.
En estas fechas, tiendo a sentirme
melancólica, ¿de qué? no estoy segura,
pero no es porque se acabe el año o este
año sea el último, o porque piense en las
personas que ya no estan con nosotros o
en todo lo que pudo haber sido mio.
Para dejar de pensar decidí, hacer centros
de donas, los de ayer salieron super salados,
pero los de hoy, estan ricos.
Esta es la receta, solo les recomiendo que si la hacen,
le hechen solo .5gr de sal.
http://www.objetivocupcake.com
era una enfermedad.
Hoy me siento enferma.
El remedio era tomar agua en la que se tenía
que meter un hierro ardiente.
No lo he intentado,
pero presiento que es charlatanería.
En estas fechas, tiendo a sentirme
melancólica, ¿de qué? no estoy segura,
pero no es porque se acabe el año o este
año sea el último, o porque piense en las
personas que ya no estan con nosotros o
en todo lo que pudo haber sido mio.
Para dejar de pensar decidí, hacer centros
de donas, los de ayer salieron super salados,
pero los de hoy, estan ricos.
Esta es la receta, solo les recomiendo que si la hacen,
le hechen solo .5gr de sal.
http://www.objetivocupcake.com
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