Me gusta decir que mi gusto por la cocina
viene porque a mi abuela, del lado de mi
mamá, era una gran cocinera. Hacía todo,
bacalo, natillas, panque de nata, huevos rotos,
lengua, en fin, miles de cosas y todas les
quedaban deliciosas.
Pero no me gusta cocinar porque ella me
haya enseñado (aunque sí me gusta pensar
que si ahora cocino es porque me dejo una
pizquita de ella).
En fin, a mi me gusta cocinar, porque a los
17 años aprendí que en la cocina, sin
importar lo que pase en el mundo, todo
siempre tiene sentido.
Si tenía una pelea con mi novio, cocinaba,
si sentía que mis papás hacían mi vida
imposible, cocinaba, si me iba fatal
en la escuela, cocinaba.
Y entre mis amigas corría el chiste, de que
lo que hacía que mis panecitos quedaran
buenos, eran las lágrimas.
Con el tiempo aprendía a cocinar sin llorar.
Así que, hace poco descubrí un blog buenísimo
que tiene unas recetas que nunca fallan, lo malo
es que la chica del blog sí tiene mano para la
decorada y yo no, así que mis panquecitos son
más....sencillos por ponerlo de algún modo.
Aquí la foto de mis primeros cupcakes de
chocolate.
Yo les pongo un poco más de royal y de
cacao de lo que dice la receta, y también
les hecho menos azúcar, tengo miedo de
morir de diabetes....
Aquí la recta: http://www.objetivocupcake.com/2011/03/el-post-que-contiene-una-foto-que-hara.html
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